Por mucho que pienses y recapacites en qué fallaste o qué podrías haber echo para que la situacion no concluyese como acabó.... el resultado siempre es el mismo: nada de lo que hubieras cambiado, habría cambiado (mejorado o empeorado) el resultado. Estamos abocados a nuestro destino, lo mismo que nuestro destino está escrito, por mucho que nos resistamos luchando contra él. Es lo mismo que cuando intentamos cambiar a una persona o intentamos que cambie...... no puede, su esencia permanece ahí y eso no se puede cambiar ya que somos el resultado de nuestra propia experiencia y nuestras propias vivencias y a una persona no la puedes quitar de recordar lo que es y porqué actúa de esa manera, así que tampoco puedes cambiar su forma de ser.
Cuanto antes asimiles todo esto, antes conseguirás cerrar página y seguir adelante. Rehacer tu vida y aprovechar tus malas experiencias para renacer y tener una segunda oportunidad para ser feliz.......